El “veneno cancerígeno invisible” que podría esconderse en alimentos saludables

Investigadores de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Seúl desarrollaron un método capaz de detectar contaminantes químicos ocultos en alimentos sometidos a altas temperaturas, incluidos aceites y carnes.
|

Image


SEÚL, COREA DEL SUR/ EL VOCERO MEDICO. — Aunque millones de personas intentan alimentarse de forma saludable, científicos advierten que incluso alimentos considerados nutritivos podrían ocultar compuestos químicos potencialmente peligrosos.


Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología de Seúl desarrolló un sistema avanzado para detectar hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), sustancias asociadas a procesos cancerígenos que pueden formarse durante métodos de cocción a altas temperaturas como freír, asar, ahumar o rostizar.


El estudio, publicado en Food Science and Biotechnology, fue liderado por el profesor Joon Goo Lee y utilizó el método QuEChERS, una técnica diseñada para acelerar las pruebas de seguridad alimentaria y reducir el uso de sustancias químicas peligrosas en laboratorios.


Los investigadores analizaron ocho tipos distintos de HAP, entre ellos Benzo[a]pireno y Criseno, compuestos que han despertado preocupación internacional por su potencial vínculo con el cáncer.


ChatGPT Image 25 may 2026, 09 14 31 a.m.


Los resultados mostraron que los niveles más altos de estos contaminantes aparecieron en aceite de soja, carne de pato y aceite de canola, productos sometidos frecuentemente a procesos térmicos intensos.


Según explicó el profesor Lee, el nuevo sistema permite detectar cantidades mínimas de contaminantes con altos niveles de precisión y rapidez. “Este método no solo simplifica el proceso analítico, sino que también demuestra una alta eficiencia de detección en comparación con métodos convencionales”, afirmó.


Los HAP pueden formarse cuando la grasa y los jugos de los alimentos entran en contacto con llamas o superficies extremadamente calientes, generando humo que deposita compuestos tóxicos sobre la comida.


El Instituto Nacional del Cáncer ha advertido que varios de estos compuestos provocaron cáncer en estudios realizados con animales, aunque las investigaciones en humanos todavía no logran establecer una relación definitiva.


Nuevos estudios publicados en 2025 ampliaron el análisis hacia alimentos ahumados, cereales y productos derivados. Investigadores detectaron concentraciones elevadas de HAP en productos de pescado seco y patas de pollo a la parrilla, lo que incrementó las alertas sobre la exposición alimentaria a estos compuestos.


Los científicos consideran que herramientas como QuEChERS podrían transformar el monitoreo mundial de alimentos, permitiendo detectar contaminantes ocultos de manera más rápida, económica y segura.

Comentarios